Biomagnetismo y Par Biomagnético
El Par biomagnético fue descubierto por el Dr Isaac Gioz Duran, médico licenciado en medicina y cirugía por la universidad de México en 1988.
Se trata de una disciplina que utiliza imanes naturales de mediana intensidad.
Esta técnica se basa en las propiedades magnéticas de todos los componentes del cuerpo humano. Cada célula, tejido, órgano y sistema así como las sustancias químicas asimiladas o desechadas tiene su propio campo magnético.
En 1988 se conoce el concepto de Par Biomagnético como un procedimiento de orden físico que detecta de forma cualitativa e indirecta por medio de imanes de mediana intensidad las alteraciones fundamentales del ph de los órganos internos .
Citando a Isaac Goiz en 1988 – concepto de Par Biomagnético :
“ Conjunto de cargas que identifican una patología y que está constituido por dos cargas principales de polaridad opuesta que se conforman a
expensas de la alteración fundamental del ph de los órganos que la soportan “
“ La salud depende del ph tisular y celular que debe permanecer en valores cerca de la neutralidad, pudiendo ser detectados y ajustados por
medio de campos magnéticos de mediana intensidad.”
Es así , como desde esta base, trabaja el Par Biomagnético,regulando y restableciendo el Ph del medio extracelular para recuperar el equilibrio y la homeostasis del organismo.
Es una técnica sencilla que utiliza el test kinesiológico para localizar los puntos disfuncionantes a tratar. Los imanes se colocan encima de la ropa y están exentos de efectos secundarios.
En nuestro organismo existe entre un 70-75 % de agua corporal dependiendo de la edad, formada por un ión H+ unido a un ión OH- que conforman la molécula de agua que tiene un Ph neutro H+ : representa al ION Hidronio o al Protón siempre con carga (+). Una concentración de estos protones le da la propiedad de acidez a la zona donde se concentran, y por lo tanto tendrá un Ph < 7.0
OH- : Representa al ION Hidroxilo, siempre con carga (-). Una concentración de estos hidroxilos le da propiedades de alcalinidad a la
zona donde se concentran y por lo tanto tendrá un Ph > 7.0.
Existen en nuestro organismo conjuntamente con el agua una gran variedad de elementos minerales y compuestos iónicos iguales y distintos de H+ i OH – lo que le permite a nuestro cuerpo estar en equilibrio iónico constantemente. Cuando sufrimos una alteración tisular , o la visita de microorganismos patógenos, el organismo se polariza con cargas iónicas (+) y/o (-) en zonas donde se ubica su resonancia o sus toxinas.
Nuestro organismo como todo ser vivo activo y dinámico está permanentemente alternando estados de equilibrio y desequilibrio de forma contínua ; es así como se establecen zonas con predominancia de cargas magnéticas positivas con acumulación de Hidrogeniones ( H+ ó ácido) y zonas con predominancia de cargas negativas con acumulación de Oxidrilos (OH ó alcalinas), las cuales conformarán el terreno con tendencia ácida o básica adecuado para cada tipo de microorganismo.
Los virus y los hongos necesitan ambientes de ph ligeramente más ácido correspondiente a la polaridad positiva, mientras que las bacterias y los
parásitos necesitan un medio más alcalino que corresponde a la polaridad negativa.
La técnica del Par Biomagnético considera que, entre ambos focos de virus y bacterias, se establece una comunicación en formas de ondas electromagnéticas que se denomina “Bioresonancia magnética” Es por este motivo que una determinada infección puede ser distinta en una persona o en otra, porque cada organismo tiene una cantidad de microorganismos presentes que subyacen en la persona y que en condiciones normales no son patogénicos pero que al ingresar algún microorganismo determinado pueden potenciar su virulencia favoreciendo los estados graves de las enfermedades infecciosas .
Constantemente estamos expuestos a la contaminación del medio ambiente; por el aire, agua o alimentos que ingerimos, ingresan también una cantidad de gérmenes y toxinas que se dirigen y acumulan en el lugar que les es afín estableciendo así el estado basal de cada
organismo.
Los microorganismos cuando ingresan en nuestro cuerpo nos causan enfermedades según esté nuestro sistema inmunológico, energético, nutricional, bioquímico, biofísico, o emocional en ese momento. Es por este motivo que un mismo microorganismo infeccioso no causa la misma respuesta infecciosa en un organismo que en otro.
La Ley Física universal de magnetismo nos indica que siempre que exista una carga eléctrica en movimiento generará un campo magnético
y viceversa.
En este campo magnético existirán dos polos idénticos pero de carga contraria , (-) i (+), así los microorganismos que como hemos visto anteriormente viene sostenidos por dos cargas magnéticas (-) i (+) encontrarán el medio apropiado para desarrollarse, multiplicarse y causar infección. Estas acumulaciones de iones se miden por la escala de ph.
La técnica del Par Biomagnético elimina de forma efectiva las zonas de distorsión magnética positiva ( ácida ) y negativa ( alcalina ) que sostiene a cada patógeno, toxina o disfunción atrayéndolo hasta encontrarse y neutralizarse regresando el ph a un valor neutro fisiológico de 7.3.
En el momento en que el entorno extracelular vuelve al ph neutro y fisiológico, los virus y las bacterias ya no pueden vivir , entonces mueren y son desechados por el sistema de limpieza y de barrido de nuestro cuerpo.
Dra. Olga Alemany
Medicina Integrativa
Especialista en Biomagnetismo
El contenido de este sitio web es meramente informativo. No debe considerarse como asesoramiento médico ni debe sustituir ningún tratamiento sanitario. La descripción de las técnicas contenidas en este sitio web son con fines educativos. Informamos al lector que dentro del marco de los profesionales parasanitarios en el que se inscriben las competencias de Centro Kineos, las técnicas naturales realizadas no tratan patologías, tienen como fin, el de facilitar mediante un abordaje complementario y holistico, un acompañamiento profesional en la busqueda de estados óptimos de bienestar corporal y equilibrio animico, estimulando todas aquellas capacidades y recursos inherentes que nuestro cuerpo posee para reequilibrarse.
