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Un poco de Historia
En el libro de los síntomas y tratamientos (Zen Zhi Zhung Sheng) y en el libro de diagnóstico por inspección (Wang Zhen Zhung Fing), dos de los primeros escritos de Medicina China, ya se hacía referencia al uso del pabellón auricular como método de diagnóstico y de tratamiento.
En el Tratado Clásico de Medicina Interna del Emperador Amarillo (2.400 A.C.), dice que los seis meridianos Yang están conectados directamente con la oreja , y los seis meridianos Yin lo están igualmente de forma indirecta.
En el antiguo Egipto, las mujeres que no deseaban tener más hijos se hacían punzar la oreja.
En la antigua Grecia, se trataba la ciática quemando un punto que corresponde a la columna.
Tanto Hipócrates como Galeno hicieron uso de métodos de auriculoterapia en sus pacientes. En ocasiones seccionaban venas de las orejas en caso de inflamación, en dolores isquiáticos o como método de esterilización masculina.
Los antiguos chinos, así como los árabes, gitanos, hindúes y europeos pinchaban un punto específico de la oreja para tratar problemas oculares. A veces, se aplicaban aros de oro para estimular contínuamente los centros reflejos vitales del cerebro.
Los árabes lo utilizaban como tratamiento de la hipertensión y el dolor de espalda.
El portugués Vasalva cauterizaba puntos auriculares en los dolores dentarios.
El 1951, el Dr. Paul Nogier, recibió a varios pacientes que habían sido atendidos por una curandera, Madame Barrin, tratados de ciática con la cauterización de un punto de la oreja. El doctor francés, sorprendido por los buenos resultados de esta técnica, empezó a investigar sobre este hecho. Tras diez años de estudio situó las diversas localizaciones de la somatotopía orgánica del pabellón auricular.
Indicaciones
Dolor de columna vertebral, neuralgias, migrañas, úlcera gástrica, dolor articular, ciática, trastornos circulatorios, estimulación de órganos y funciones intestinales, asma, hábitos tóxicos, insomnio, ansiedad, etc.
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